jueves, 21 de febrero de 2013

3 problemas legales comunes en inmuebles

Asegúrate de que todos los papeles están en orden. A veces, nos olvidamos de revisar que los documentos que nos avalan como propietarios de un inmueble cuentan con el respaldo oficial, si por alguna causa esa es tu situación aquí te damos algunos consejos.

1. ¿Extraviaste las escrituras de tu propiedad?

Verifica si cuentas con una copia simple de la escritura o con algún recibo que acredite su existencia o indique el número de escritura, fecha y notaría ante la cual se otorgó. Si los tienes puedes acudir a dos instancias:
A la notaría que emitió dicha escritura pública o
al Archivo General de Notaría para solicitar una copia certificada, previo pago de derechos.

Si no cuentas con la copia o con el folio para rastrearla, necesitas acudir al Registro Público de la Propiedad. Lleva datos de identificación del inmueble tales como el recibo del agua o el predial y solicita un antecedente registral de ese bien inmueble.

En el documento aparecerá el último dueño y su título de propiedad, por ende, el número de escritura pública, su fecha y el notario que la registró. Con ese dato ya puedes solicitar una copia certificada. Todos las ciudades del país cuentan con un organismo autónomo que lleva el registro de bienes inmuebles.

El costo para recuperar tus escrituras varía de acuerdo a la entidad y la notaría. En el Archivo General de Notarías, el cobro establecido en el Código Fiscal para el DF. es de $2,407 pesos para obtener la copia.

2. ¿Habitas en una casa que heredaste sin adjudicar?

La adjudicación de la herencia es el último paso en un juicio sucesorio. Adjudicar una herencia es transmitir la propiedad de la persona fallecida o "de cujus" a los herederos, así se acredita ante la sociedad y las autoridades quién es el propietario.

Si esto no se realiza, el difunto seguirá apareciendo como el propietario del inmueble. Cuando no existe testamento, hay que tramitar una sucesión intestamentaria. Para ello se debe verificar si hubo hijos, dentro o fuera del matrimonio (no afecta esa condición siempre y cuando estén reconocidos) y esposa y bajo qué régimen se casaron: separación de bienes o sociedad conyugal. Al tener esta información sabrás qué porcentaje le corresponde a cada uno de los herederos.

En la sucesión, es el juez o el notario -según lo dispuesto por el Código Civil- quien determina a los herederos. El primer paso es hacer un inventario de bienes, la valuación de los mismos y un proyecto de partición que tiene que ser aprobado por el juez o notario en su caso. Después, se convoca una junta de herederos para nombrar al albacea que representará a la sucesión y se encargará de tramitar todo el juicio.

Una vez aprobado el proyecto, se adjudica la herencia. Cabe señalar que ni el cónyuge ni los hijos tiene prioridad, es cuestión de porcentajes. Por ejemplo, si son dos hijos el porcentaje se dividirá en tres por partes iguales y cada uno recibirá 33.33%. Esto siempre que el cónyuge no tenga bienes propios que igualen el valor de aquellos que recibirán los hijos. En caso de sociedad conyugal, el cónyuge tiene derecho al 50% de la herencia y el resto se divide entre el número de hijos.

3. ¿La propiedad no está inscrita en el Registro Público de la Propiedad?

En este caso, se tiene que llevar a cabo un proceso de inmatriculación. A menudo, el primer dueño de la propiedad suele omitir el trámite por desinterés, en ese sentido, las autoridades no pueden obligarlo a hacer el registro.

Cuando no existen escrituras, es posible que la propiedad tampoco esté inmatriculada.

Puede ser un terreno sin construcción o una clara división de zonas colindantes pero eso no significa que la propiedad no esté determinada. Por el contrario, puedes tener un contrato de compraventa de 1960 y no tenerlo registrado. Lo importante de la escritura pública es que en ella se consigna el derecho de propiedad de manera fehaciente.

La escritura pública, al momento de registrar una propiedad, le otorga un carácter de publicidad que te reconoce como propietario frente a todos. Si no se registra la propiedad, el contrato de compraventa tendrá validez únicamente entre comprador y vendedor.

Para registrar un bien inmueble ante las oficinas del Registro Público de la Propiedad es necesario acompañar al documento público o privado, ya sea título de propiedad, escritura pública o contrato privado de la siguiente documentación:

1) Acta de levantamiento topográfico o deslinde catastral

2) Certificado de inscripción ante el Registro Público de la Propiedad

3) Certificado de libertad de gravámenes ante el Registro Público de la Propiedad

4) Certificado de libertad de gravámenes fiscales

5) Avalúo sobre la propiedad

6) Declaración del Impuesto sobre la Renta

7) Declaración del Impuesto sobre Adquisición de Inmuebles.

Como puedes ver el panorama más difícil tiene una solución. Toma en cuenta estos consejos y acude al notario para asegurar tu patrimonio.

viernes, 8 de febrero de 2013

7 errores al contratar una hipoteca

En ocasiones es más sencillo enfocarse en lo que hay que evitar, que en tratar de entender toda la información que hay al respecto de los créditos hipotecarios. Por eso te enlistamos los siete errores típicos que debes evitar.

1. No hacer tu tarea. Aceptar la primera opción

Comprar una casa con financiamiento, es una de las más importantes transacciones de tu vida, por lo tanto necesitas tener opciones y comparar para decidir.

Generalmente en los desarrollos de vivienda nueva te ofrecen un producto hipotecario, la mayoría de las personas se quedan con esta opción o solicitan la que les recomienda algún amigo o familiar.

Evita tomar alguna decisión sin antes consultar al menos tres opciones, para elegir la que más se adecua a tus necesidades y perfil de crédito.

2.- Firmar un contrato de compraventa sin asegurar tu crédito

Es costumbre primero visitar casas y después resolver el tema del crédito. Esto puede traer consecuencias si no estás bien asesorado. Una de ellas, la más grave, es firmar un contrato de compraventa sin tener la certeza que te autorizarán el crédito.

Normalmente este tipo de contratos tienen cláusulas de penalizaciones, si no se cumple con el pago en tiempo y forma, y si por alguna razón no fuiste sujeto de crédito puedes incurrir en ellas. Lo más recomendable es autorizar tu crédito, asesorarte y después firmar tu contrato con toda seguridad.

3.- Enfocarse solamente en la tasa de interés.

Este es uno de los errores más comunes y graves que se comenten. Es fácil ver por qué. La tasa de interés afecta lo que vas a estar pagando durante la vida del crédito, así que los demás costos parecen menores en comparación. Pero éstos suman, y mucho en ocasiones.

De hecho la publicidad que se hace por parte de las instituciones es para presumir su tasa de interés baja pero si se suman todos los costos adicionales puede resultar más costoso que otro producto con una tasa de interés más alta.

Seguramente algunos están pensando que para eso fue pensado el CAT (Costo Anual Total) que incluye la tasa de interés y los costos adicionales del crédito, pero incluso el CAT es relativo aunque es una referencia más aproximada. Una de las razones es que los costos de cierre no están contemplados en el CAT, como la comisión por apertura.

4.- No tener en cuenta los costos de cierre

Muchas personas no los contemplan y se ven en apuros cuando van a formalizar su crédito. No permitas que a ti te pase, anticípate a estos gastos que se refieren a gastos notariales, avalúo, comisión por apertura de crédito y la diferencia entre lo que te otorguen de crédito y el precio final de compra.


5.- No conocer tu historial de crédito

Aunque estés consciente de que no has incumplido en tus compromisos crediticios, es recomendable que cheques tu historial, ya que en ocasiones hay errores por parte de las instituciones y tal vez haya que hacer una aclaración.

Para evitar este contratiempo lo recomendable es solicitar tu buró de crédito en www.burodecredito.com.mx, es muy fácil y rápido, solamente cerciórate de que tengas los datos correctos que se te piden a la mano. Si utilizas una tarjeta de crédito, con un estado de cuenta de la misma es suficiente para tener los datos que se te solicitan.

6. No conocer el proceso

Si es tu primera operación de crédito hipotecario es normal que no conozcas el proceso para adquirirlo y firmarlo. Hay muchos tiempos y actores involucrados: el asesor hipotecario, el asesor inmobiliario, la unidad de valuación, el banco y la notaría. Lo que sucede comúnmente es que imagines el proceso más sencillo o corto de lo que realmente es.

7. Ceder a la presión

A los agentes inmobiliarios, asesores hipotecarios y a ti les interesa cerrar tu operación, y los tiempos son importantes, no hay nada de malo en eso. Lo malo es tratar de presionar con una hipoteca de la que no estés plenamente convencido o acelerar el proceso sin tener claro y bien planeado el desembolso que tienes que hacer al firmar tus escrituras y desbalancear tus finanzas familiares.

Todo extremo es malo, tampoco se trata de caer en una parálisis de análisis y dejar pasar una oportunidad, pero debes de tener todo muy claro antes de firmar.

jueves, 31 de enero de 2013

¿Deudas y mal historial de crédito?

Si en tu lista de propósitos está comprar casa, pero temes que tu economía familiar no te permita lograrlo, nuestros especialistas te dicen cómo llegar a la meta en seis pasos.

Este es el plan: preparar tu bolsillo para buscar un crédito de vivienda en noviembre de 2013, aunque tengas deudas y un historial desfavorable en el Buró de Crédito ?Imposible? Los expertos te dicen cómo lograrlo en seis pasos bimestrales.

Paso 1: haz un diagnóstico de tu finanzas

Cuándo: enero-febrero 2013

"En el mundo de las finanzas personales hay una regla: 70 por ciento de tu ingreso es para transporte, salud, educación y vivienda (esta última incluye renta y lo que necesites para tu manutención, como la comida); el restante 30 por ciento debe destinarse al ahorro, el entretenimiento y las deudas", comenta Juan Pablo Zorrilla, codirector general de Resuelve tu Deuda.

Si tu 30 por ciento está destinado sólo a pagar deudas, de momento no puedes contraer un compromiso más, y mucho menos el de una casa.

Enero es un buen mes para hacer un análisis de tus finanzas personales, porque así te darás cuenta a tiempo de que, si realmente quieres encaminarte hacia tu nueva casa. Es más: parte de tu aguinaldo es una buena oportunidad para resolver tus deudas.

Paso 2: diseña un plan de "limpieza"?

Cuándo: marzo-abril 2013

Año nuevo, vida (financiera) nueva. Tienes que eliminar las deudas y resolver los problemas de tu historial crediticio. Zorrilla recomienda "eliminar tus deudas de consumo. La tarjeta de crédito debe quedar en ceros". Los intereses que le pagas al banco te quitan parte del dinero que podrías pagar por una hipoteca. Quiz? por este año las vacaciones de Semana Santa deberán esperar.

En cuanto a cómo borrar tus malas notas del Buró de Crédito, la solución es pagar lo antes posible, porque incluso después de haberlo hecho, tu reporte de crédito tardará 90 días en quedar "limpio". Otra opción es solicitar apoyo de una reparadora de crédito.

Reparadores de crédito

De acuerdo con la Condusef, actualmente en el país sólo hay tres empresas reparadoras de crédito supervisadas:
Deuda Fin www.deudafin.com
Reparadora Nacional de Crédito (Renace) www.reparadoranacionaldecredito.com
Resuelve tu Deuda www.resuelvetudeuda.com

Paso 3: comienza tu plan de ahorro

Cuándo: mayo-junio 2013

Una vez liberado de tus lastres financieros, la meta es comprar tu casa con un enganche que sea lo más grande posible. Para eso tienes que ponerte a ahorrar de inmediato. Para lograrlo sigue la regla búsica financiera: treinta por ciento de tus ingresos deben ser ahorro para el enganche, pero cuando obtengas tu crédito, ese 30 por ciento deberás destinarlo a pagar la hipoteca".

Comienza tu plan de ahorro haciendo un presupuesto para saber cuánto gastas, cuánto recibes mensualmente y dónde podrías lograr ahorros. Por cierto: el reparto de utilidades no le caería mal al cochinito.

Paso 4: utiliza tu Subcuenta de Vivienda

Cuándo: julio-agosto 2013

Tienes poco tiempo para ahorrar, "así que un buen apoyo es utilizar los recursos que has acumulado en tu Subcuenta de Vivienda de Infonavit o Fovissste", comenta Flavio Franyuti, director general de Crediteka, especialistas en crédito hipotecario.

Investiga con tu Afore de qué monto dispones. La institución financiera en la que pretendes apoyarte te brindará asesoría sobre la forma en que puedes utilizar ese ahorro.

Paso 5: elige la casa según tus posibilidades (pero sigue ahorrando)

Cuándo: septiembre-octubre 2013

La clave es dar el mayor enganche posible. De acuerdo con Franyuti, de Crediteka, en general se trata de aportar 20 por ciento, aunque ?"lograr un anticipo de 30 por ciento te permitir? tener una deuda más manejable frente a los imprevistos", recalca Zorrilla, de Resuelve tu Deuda.

Para saber qué tipo de casa puedes comprar, Franyuti recomienda lo siguiente:

¿Para qué me alcanza?

Multiplica tu ingreso bruto (antes de impuestos) por 40; el resultado es el valor de la casa que puedes comprar.

Te sugerimos hacer esta operación con tus ingresos netos, pues con el dinero que llega a tu bolsillo pagarás la hipoteca.

2. Enganche

Para saber cuánto debes ahorrar, multiplica el valor de la casa por 0.2 o 0.3 para calcular a cuánto asciende el 20 o el 30 por ciento.

3. Otros gastos

También considera los gastos de escrituración, que oscilan entre el 6 y el 8 por ciento, dependiendo de la entidad federativa. Multiplica el valor de la casa por 0.08.

Como ves, primero debes determinar tu situación económica y adaptarte a tu realidad, y luego elegir la casa de tus sueños.

Te aseguramos que tu cuenta de ahorro no despreciará la prima vacacional que recibias.

Paso 6: solicita tu crédito (ajá: ¡sin dejar de ahorrar!)

Cuándo: noviembre-diciembre 2013

En la actualidad el mercado hipotecario ofrece diversas opciones de financiamiento. Te sugerimos comparar al menos tres productos distintos.

De acuerdo con los pasos que te hemos propuesto, para estas fechas se habrá cumplido un año desde que iniciaste el camino hacia tu nueva casa. Te habrás librado de las deudas y el historial negativo en el Buró de Crédito, pero lo más importante: llevarás una racha ahorrando 30 por ciento de tu sueldo para pagar el enganche de tu nueva casa.

Los sueños se alcanzan durmiendo; las metas se alcanzan trabajando. ¡Yá estás listo para alcanzar la meta de tener tu propio hogar!

Armando Aguilar / Editorial metroscubicos

lunes, 21 de enero de 2013

La vida financiera después de la hipoteca

Adquirir una propiedad a crédito es asumir un compromiso a largo plazo, una deuda que afectará tu presupuesto mensual. Por ello es necesario que desde el primer momento sepas cómo ajustarlo; así comenzarás tranquilamente esta nueva etapa.

Los 5 puntos claves

1. Repartición de pagos. Es importante que hables con tu pareja sobre cómo dividirán los gastos de ahora en adelante. Consideren las deudas que tiene cada uno y hagan un plan de pagos real; la idea es que ninguno incumpla.

Si la hipoteca es mayor que la renta que pagaban, acuerden cómo se cubrirá la diferencia.

2. Ajustes. También es importante comunicarle al resto de la familia qué ajustes temporales se harán mientras se adaptan a este nuevo compromiso financiero. Tal vez es momento de hacer menos salidas los fines de semana y comer con más frecuencia en casa.

3. Adelantar la hipoteca. La recomendación es que en tu presupuesto anual consideres adelantar al menos una mensualidad de la hipoteca, para reducir el plazo y el pago de intereses.

Lo ideal es hacerlo durante los primeros cinco o hasta ocho años de la hipoteca, que es cuando se pagan más intereses y se aporta menos a capital. Asì, todo lo que adelantes se irá directo a tu deuda.

Supongamos que puedes aportar dos mensualidades extras durante cada uno de los primeros cinco años de tu crédito:

• Si tu hipoteca fuera a 10 años, sólo pagarías durante ocho años y medio.

• En un crédito a 15 años, reducirías el plazo de tu deuda tres años.

•En una hipoteca a 20 años sólo pagarías durante 15 años.

4. Ahorro. Contratar un crédito para comprar casa no justifica dejar a un lado el ahorro. Te sugerimos que hagas un ajuste en el porcentaje, pero no lo elimines. Toma en cuenta que el mínimo recomendable es 10 por ciento del ingreso mensual; lo ideal es 20 por ciento.

5. Los nuevos gastos. Cuando eres dueño tienes que asumir gastos que no habías considerado. Es importante tomarlos en cuenta y planearlos:

•Predial.

• Mantenimiento en general (pintura, pulido de pisos, plomería, electricidad; en fin: todas esas cosas de las que se encargaban el casero o tus papás).

• Emergencias. Son parte del mantenimiento, pero tienen que resolverse cuando se presentan y no de manera planeada, como la pintura. Por ejemplo, la ruptura de una tubería o problemas con la instalación eléctrica.

• Gastos corrientes de servicios.

Digamos que contratar una hipoteca, con todos los trámites que implica, no es el final, sino la continuación. Y si sigues estos sencillos consejos, será un cuento con final feliz

Los ajustes en tus gastos te ayudan a garantizar el pago de la casa.

Sonia Sanchez / Editorial Metroscubicos

lunes, 14 de enero de 2013

¿Cuál es el tamaño exacto de tu casa o departamento?

Sabes cuál es la diferencia entre superficie total, superficie construida o superficie útil. Son tres términos que determinan la medida exacta de una casa o departamento, lo cual es necesario tener bien claro al momento de comprar o vender, para conocer los límites de tu propiedad y hasta para determinar su precio.

Cada uno de estos conceptos son de gran importancia para que comprador o vendedor esté enterado cuál es realmente la superficie de espacio habitable en cualquier tipo de inmueble.

Los metros cuadrados que aparecen en las escrituras pueden referirse a conceptos distintos, hasta el punto de que hablar de metros útiles, metros construidos o metros totales puede aumentar o disminuir el tamaño del inmueble hasta 25%, o incluso más.

Falta de información

Medidas por su nombre, la superficie total corresponde a los metros cuadrados que mide el lote, mientras que la superficie construida lo que expresa son los metros cuadrados que cubren la construcción, sin tomar en cuenta el área verde u otros espacios.

En el primer caso, es la medida que se expresa en el plano que figura en el Registro Público de la Propiedad, mientras que en el segundo corresponde a las dimensiones de la superficie construida, manifestada también en el plano.

Respecto de la superficie útil, es la que señala la cantidad de metros cuadrados habitables; es decir, los metros con los que cuentas para realizar todas las actividades normales y privadas que requieras.

Departamentos, caso aparte

La medida utilizada para comercializar departamentos en condominio es por lo general, solamente la de superficie construida. Esta incluye tanto el área habitable, como las áreas comunes del edificio.

Así, por ejemplo, las superficies correspondientes a los pasillos de acceso a los pisos, cubiertas, escalera y hasta el hueco del ascensor, se suman a la superficie disponible, lo que puede representar que un departamento de 100 m2 habitables aumente su superficie hasta alcanzar 130 m2 de superficie total.

Sin embargo, cuando se refiere al área útil, que es realmente el espacio habitable con que se cuenta, sin incluir ninguna parte proporcional de espacios comunes, lo cierto es que, de esos 130 m2 vendidos, sólo 100 m2 son utilizables.

Esta diferencia es información valiosa para el comprador de un departamento. En primer lugar porque debes tener claro que de ese total de metros, los primeros expresan la totalidad del espacio utilizable, incluyendo las zonas públicas que conforman el condominio.

Mientras que los segundos expresan los metros utilizables de forma privada. En definitiva se debe conocer siempre todos los aspectos de la vivienda y no sólo sus características estéticas y funcionales o sus aspectos constructivos, sino también los metros que en realidad se poseen para habitar y para disfrutar.

No siempre es fácil conocer la superficie de una vivienda, desgraciadamente algunos vendedores inflan los datos sobre el tamaño real para obtener una mayor ganancia.

Lo mejor es verificar la superficie ante el Registro Público de la Propiedad o en las escrituras, ahí se identifica plenamente el inmueble con la superficie que tiene con sus medidas y colindancias.

Diferencias

Superficie útil (metros útiles): es toda aquella que puedes pisar dentro del inmueble, en este concepto entra todo el interior, pero quedarán excluidas todas las partes que aún estando dentro no son útiles, como el espacio de las columnas y falseados.

La información de la superficie útil es importante porque proporciona una idea del espacio disponible para vivir; sin embargo, a no ser que tengas el plano de la vivienda original o la escritura es difícil conocerlo, por lo que necesitarías la ayuda de un arquitecto para obtenerla fielmente.

Superficie construida (metros construidos): aquí se incluirán todos los metros cuadrados que estén dentro del perímetro de la vivienda. Si se comparten paredes con algún vecino, el perímetro se medirá desde la mitad de ellas. Se suelen integrar también los tabiques, galerías, conductos e instalaciones. En uso residencial no se consideran superficie construida los espacios con una altura inferior a 1.50 metros.

Superficie construida con elementos comunes: es la superficie que realmente refleja el Registro Público de la Propiedad y la que utilizan los valuadores a la hora tasar un inmueble. En los edificios es diferente determinar la superficie útil e incluso a la construida, ya que aquí se incluyen pasillos y zonas comunes.

Gustavo Guzmán / Editorial Metroscubicos